El delta del Llobregat
El delta del Llobregat está formado por una extensa llanura que ocupa 98 km2 entre el macizo del Garraf y Montjuïc, y el congosto de Sant Andreu de la Barca al norte. Se forma en una época reciente: aparece en épocas romanas y va creciendo hasta el siglo XIX. Ha tenido diferentes bocas de río que con el tiempo han ido creando lagunas litorales.Por la naturaleza de los materiales que lo forman, tiene una capa de aguas subterráneas, el acuífero, que ha posibilitado la transformación de la agricultura y ha facilitado que se hiciera un uso humano intensivo; de hecho, es una de las zonas agrícolas más ricas del Mediterráneo.
Los humedales litorales están conectados con el acuífero y dependen de él. El delta del Llobregat es el segundo delta en extensión de Cataluña y conserva uno de los humedales más importantes del país.



El delta del Llobregat se empezó a formar hace aproximadamente 18.000 años, pero sólo hace unos 2.300 que el nivel del mar se estabilizó y se inició la formación del delta actual, que sufre continuas transformaciones, determinadas por el difícil equilibrio entre el mar y la tierra y por las variaciones del río.
Durante muchos siglos, fue una tierra inhóspita, con un poblamiento precario y disperso sometido a las duras condiciones del territorio. A partir del siglo XV el territorio es ocupado de forma continua: la agricultura de secano, primero, y la de regadío, después, serán las actividades económicas dominantes hasta que durante el siglo XX dejaron paso a la industria y, finalmente, a las actividades terciarias.
El delta actual es un espacio transformado por la acción humana. Las diferentes etapas han dejado huella sobre el territorio, que se ha convertido en un mosaico de paisajes: espacios naturales, cultivos, zonas urbanas, industriales y de servicios, red viaria y ferroviaria, y infraestructuras como el Puerto i el Aeropuerto.
La margen izquierda del río Llobregat se transformó rápidamente y hoy en día casi no quedan terrenos naturales y agrícolas. La margen derecha, en cambio, acoge los restos de humedales litorales, algunas playas y pinares bien conservados y también zonas agrícolas y humanizadas.

Actualmente, la diversidad de paisajes es la característica más relevante de este territorio. En medio de este mosaico de paisajes destacan, por su valor, los espacios naturales. El Delta cuenta con 20 hábitats naturales de interés europeo, 3 de los cuales son de interés prioritario, con el objetivo de conservarlos. Alberga una de las escasas poblaciones de trencadalla de Cataluña y una interesante población de Stachys marítima. En los prados húmedos y en los pinares, se han detectado más de 22 especies diferentes de orquídeas. También encontramos una población de invertebrados, de anfibios y de réptiles muy considerable. Se han dado cita más de 350 especies de aves diferentes y constituye una de las rutas más importantes para las aves migratorias. Por todo esto, el Consejo de las Comunidades Europeas ha declarado ZEPA (zona de especial protección para las aves) más de 900 hectáreas, que están protegidas como Red Natura 2000, y de estas, cerca de 500 hectáreas son Reserva Natural Parcial.
Los espacios naturales del delta del Llobregat tienen un equilibrio constante pero dinámico, tienen unos valores naturales intrínsecos que les otorgan importancia mundial, y unos valores estratégicos respecto al uso público i la educación ambiental de primera magnitud. Gestionarlos y conservarlos es una prioridad y, por eso, se creó en el 2005 el Consorcio para la Protección y la Gestión de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat.
Con la colaboración de:
Plaça de l'Agricultura, 4 08820 El Prat de Llobregat Tel. 93 479 32 01 - Fax. 93 478 39 03 - administracio@consorcidelta.org © Consorci per a la Protecció i la Gestió dels Espais Naturals del Delta del Llobregat
